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Los perros que al principio parecen excepcionalmente emocionados al ver a sus humanos suelen estar en las primeras etapas de desarrollar un caso completo de ansiedad por separación. Los comportamientos a vigilar en un perro incluyen:
- necesita estar a pocos metros de su cuidador en todo momento
- da un saludo frenético cada vez que llegan a casa, ya sea que se hayan ido 5 días o 5 minutos
- su estado de ánimo cambia notablemente cuando el cuidador se prepara para salir de casa
- realiza conductas cuando está solo que normalmente no hace
Es probable que el perro presente una o más de las siguientes conductas de afrontamiento inapropiadas en ausencia de su cuidador: vocalizaciones, babeo, accidentes dentro de la casa, conductas destructivas y/o deambular de un lado a otro.
Diagnóstico
Existen 2 tipos de ansiedad en los perros: conductual y situacional.
- La ansiedad conductual ocurre cuando un perro presenta ansiedad constante frente a algo.
- La ansiedad por separación es un ejemplo de ansiedad conductual. Es la ansiedad más común en perros. Lo más probable es que se diagnostique a partir de la observación del cuidador sobre el comportamiento de su perro.
- Vale la pena consultar con un veterinario ya que, en ocasiones, lo que parece ser un problema de conducta en realidad es un problema médico, como incontinencia o la toma de medicamentos que pueden provocar micción y defecación frecuentes.
El tratamiento puede ser médico, mediante entrenamiento conductual, con hierbas y aceites, o —lo más habitual— una combinación de varios elementos.
Primer paso
Al igual que cuando se pasea a un perro que se excita demasiado, lo primero es asegurarse de que recoger las llaves, una chaqueta, la correa, etc., no signifique siempre que vas a salir.
Levanta las cosas y muévelas. Levántalas y vuelve a dejarlas, llévalas contigo un rato. Esto condicionará al animal a no asociar una acción con otra y ayudará a reducir la emoción o la ansiedad.
Segundo paso: separación gradual
- Empezar yendo a la puerta y luego sentarse.
- Ir a la puerta, abrirla, cerrarla y luego sentarse.
- Abrir la puerta, salir, volver a entrar de inmediato y sentarse.
- Salir 1 minuto, luego 2, luego 3, luego 4, luego 5 y así sucesivamente.
Cada paso puede llevar días o semanas, pero ayudará al perro a comprender que tu salida significa que volverás, y que no tiene nada de qué preocuparse.
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